Vacaciones: antes y ahora

antes

Planificabas tus vacaciones así al buen tuntún, con pareja o con amigas, sin importarte demasiado la distancia o si el garuto que pillabais era a pie de playa o en lo alto de un monte, mientras hubiera bares cerca y las chinches solo salieran de noche (que total, no estabas).

Comprabas el bikini más pequeño de la tienda porque también sería mala suerte encontrarte con alguien conocido en la playa y joder, lo que molaba no tener marcas así que “welcome topless”.

Maleta con detodoposiacaso, atos festivaleros de todos los modelos y colores, taconazos, un neceser bien repletico de to, joyas y bisutería varia y si no tenías pareja (o sí), una caja de condones “por si las flies”.

Bolsa de la playa: potingues, discman, móvil, un buen libro (que aunque parezca increíble, leías), tabaco, algo de dinero suelto y toalla. Fin.

Sesión de beach y piscina (a partir de las 13:00h, porque antes dormías) vuelta y vuelta embadurnada en aceite (casi de oliva) que te hacía brillar como un euro. Luego, cañita en el chiringuito más cercano, copitas, y ¡a vivir que son dos días!

Noches de fiesta y desenfreno, mañanas de ibuprofeno…y más vuelta y vuelta.

bolsas-para-playa

 

ahora

Planificas tus vacaciones en modo “bebeabordo”: viaje no muy largo, primera línea de playa (porque en caso contrario la vuelta a la vivienda puede ser mortal de necesidad), parque y columpios cerca, apartamento decente, …

Vas en busca de una prenda que hasta ahora solo sabías que existía por las fotos de los 80’ de tu madre: EL BAÑADOR. Única prenda “mojable” que, además de disimular las lorzas, te permite correr detrás del diablo de Tasmania por la playa sin perder del todo la dignidad como mujer y como persona. Bendito sea aquel/la que lo inventó.

–  TU maleta: pequeña, pequeña, pequeña. Total, para guardar cuatro camisolas y un par de chanclas, tampoco hace falta mucho. Ropa para salir, ¿pa que?, tacones ¿pa que?, accesorios, ¿eso que ehhhhh?. Junto a la tuya, una maleta rosa que ya la quisiera para ella la Piquer.

Bolsa de la playa (que bien podía llamarse “trailer de la playa”): bikinis y pañales de agua como si no hubiera mañana, todo tipo de artículos solares: protector, aftersun, cremas. Gorras (un par por si se vuela alguna), un pallet de toallas, esterilla, chanclas de repuesto, peine, toallitas, pañales, ropa seca, juguetes, pelota, cubo, palas, rastrillos, más cubos, piscinita, flotador, manguitos (y porque contratar a un salvavidas profesional sale caro). Bolsa térmica con galletas, gusanitos, fruta, patatas. Nevera con agua, mucha agua, zumos, y si queda hueco un quinto ó dos de Alhambra porque sabes que el chiringuito igual ni lo pisas.  Silla de playa, sombrilla, el iglú del decatlón. Y en un rinconcillo, una bolsica de mercadona con tu móvil (sin batería) y las llaves.

Sesión matinal y tempranera (entre las 10:00h y las 12:00h) de montar sombrillas, de pringue de arena jugando con cubos, de carreras por la orilla, de rabieta por no querer entrar al agua, de rabieta por no querer salir del agua; jornadas interminables de sacudir toallas y de abrir y cerrar la bola una y otra vez; búsqueda y encuentro de tu retoño en las toallas de los vecinos jugando con la pelota de su hijo, igual que la que tu llevas pero joder, la tuya es azul, y esta es roja (habrá que comprar una roja mañana, porque la azul ni la ha mirado y la roja parece que le encanta). Sesión de quemaduras solares, porque, con tanto lío, otra vez se te ha olvidado echarte protector.

Noches de…tranquilidad. Alguna vez, y por soltarse la melena un poco, copita en la terraza disfrutando del silencio y de la paz.

playas-con-niños

Y sí, ahí estás, donde nunca pensaste que estarías, en el lugar donde antes estaban esas marujas que veías en la playa, cargadas de trastos, neveras, maridos y churumbeles. Y ahí te ves, odiando profundamente a la chica del bronceado dorado, a la de barriga plana y tetas perfectas que toma el sol en una hamaca, sobre una toalla impoluta y perfectamente extendida; sin mover un músculo, con un bikini diminuto, fumándose un cigarro tranquilamente mientras lee un libro; con sus gafas de sol a la última moda y un sombrero de paja que has visto en algún blog; hablando por teléfono con alguien sobre los planes para esa noche que incluyen, botellón en la playa y visita obligada a tomar una copa en el sitio más in de la zona.

Y la odias, la odias de verdad, porque hace no tanto, tú eras esa chica. Pero por otro lado sonríes malévolamente, porque aunque ella ahora mismo no lo sepa, aunque ella ni se lo imagine, en no mucho tiempo, ELLA SERÁ TÚ.

 

Anuncios

38 comentarios en “Vacaciones: antes y ahora

  1. jajajaja!!!
    Yo debo de ser un bicho raro, porque no me voy de vacaciones así ni loca!!!! La playa la tenemos cerca, así que cuando vamos suele ser a pasar la tarde un rato, así que no cargo con mucho trasto. No me pongo yo un bañador ni loca de remate, y no porque no quiera, si no porque no me encajan!!!! Tengo caderas anchas pero soy estrecha de cintura y tengo más o menos un pecho decente, así que una talla grande de bañador me queda floja de arriba y una más pequeña se me clava en el culo!!! Yo sigo paseando palmito en bikini o en topless, y al que no le guste que no mire 😉
    Y a donde nos vamos de vacaciones? Pues de ruta por Japón aprovechando que la patita todavía no paga por volar!! El año que viene ya veremos!

    Me gusta

    • Jajaja eres mi idola!!!!! Yo el año pasado todavía aguante el tipo con el topless porque minififi no andaba. Este año me toca correr así que le ahorraré a toda la playa el espectáculo de carnes botando. Pásalo genial en Japón, es uno de mis destinos pendientes. Besitos fifiles!

      Me gusta

  2. Jaja, yo también fui esa chica que se tumbaba a leer y ahora la que va cargadita hasta arriba de cubos, pelotas… Que por cierto, llevábamos una verde simplona y tuvimos que comprar una de Peppa pig que parecía que le hacía más gracia, caemos todas!! 😂😂

    Me gusta

    • Por aquí también tenemos el requilorio completo de peppa, pocoyo y demás individuos…. Es lo que toca. Pero que no cunda el pánico, algún día volveremos a ser esa chica! Besos

      Me gusta

  3. A mi ya me da rabia la chica de barriga plana ahora… no puedo evitar ver mi barrigón, la celulitis, etc. y me da una envidia! No quiero ni pensar en el año que viene cuando esté ya fuera. Intento al menos caminar con “dignidad” de la toalla a la piscina y no estilo pato, que es lo que me pide el cuerpo jejeje

    Me gusta

  4. Buenisimo el post!!!! No sabes como te entiendo, yo de momento este año puedo ser esa chica( pero no con bikini minimo, ya sabes)pero sufro de cerca, muy de cerca el terremoto playero que se forma alrededor de los peques, porque gracias a Dios tengo a muchos cerca…… Al principio sera un coñazo pero solo con verles la cara de felicidad a ellos todo pasa, de todas maneras ya os lo contare el año que viene. Besicos.

    Me gusta

  5. ¡Lo has clavado! Pero clavadito clavadito! Jajaja no sé si reír o llorar, así: BUÁÁÁÁ!
    Pero yo noté mucha diferencia cuando mi hija mayor cumplió los 3, por si os anima a alguna… Cuando van creciendo la cosa mejora, y mucho 🙂

    Me gusta

  6. Pues que se me a puesto la carne de gallina con la descripción de la tipa esa odiosa con la tripa plana, será que la odio tanto como tú..
    Pero yo estoy en modo”odio a todo el mundo que se va a la playa”…así que es posible que mi odio no cuente tanto.
    El año que viene…seguro que puedo ir a la p,aya e incluso leer, eso me digo cada noche!!
    A ver si de tanto repetir el mantra al final se cumple.

    Me gusta

    • Nena que sí! El año que viene estupendas y tiposas para la beach, tomando el sol, mientras nuestras hijas juegan en la arena tranquilamente, jajajaja. Vamos a pensar eso! Besicos guapa

      Me gusta

  7. Jajajaj un post genial !!!! Me he estresado sólo de leerlo….
    Menos mal que este año me libro…el verano que viene ya te contaré.
    Eso del bañador y la mardissshion gitana a la chica, lo mejor!!!
    Y con eso de las maletas doy fe! Mi último viaje fue: 8kg mi maleta, 21kg la maleta de miniyo…..
    Besotooooos!!!!

    Me gusta

  8. jajajaajajaja buenisimo! Por eso no me ha gustado nunca la playa! solo vamos en mayo – junio y pq ademas hay poca gente, es una suerte tenerla cerca! Nosotros nos vamos a la montaña un finde… a ver como llegamos! y descansar lo que se dice descansar, poco… añoro mis vacaciones de antes!! xD

    Me gusta

  9. Siempre os podéis consolar mirando a la señora gorda de avanzada edad que se sienta en una silla muy cerca de la orilla para que las olas le mojen los pies. No lleva bañador sino una bata suelta y una gorra de visera para completar el conjunto.

    Me gusta

    • Yo quiero ser esa señora! Ella no tiene otra cosa que hacer que mirar el mar y además el tema bikini o bañador se la pela ya… Me consuela que dentro de un tiempo yo seré ella, jejeje. Besicos

      Me gusta

  10. Jajajaja, es verdad, qué recuerdos de cuando era esa chica de la toalla estirada leyendo y planeando la noche… Pero ya la llegará a ella, ya…Y nosotras entonces seremos esas madres resultonas, de ya adolescentes (bien criados que no dan disgustos) y podremos volver a planear donde tomar copichuelas por las noches…

    Me gusta

  11. ¡Ofendida me hallo! Porque yo era usuaria del bañador desde niña, con lo cual el embarazo y el parto no han traído esta enorme diferencia a mi vida. Eso sí, mi jornadas playeras eran tal y como las has descrito y ahora todos a huir de la radiación de mediodía para cobijarnos con la bichilla en cualquier sombre. así, hasta parece que nunca me voy a poner morena.

    Me gusta

  12. “Piscinita”, dice, jaaaaaaaa… Tendríais que ver el pedazo de ballena amarilla que tiene Minifififi… Es la envidia de la playa…!!!!!!
    🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞🌞

    Me gusta

  13. jaja, pues yo lo que más odio es que la tipa pueda tomar el sol porque yo no puedo, con niños es imposible!!! Por suerte, de talla mantenemos el tipo y mi tripa es una maravilla en cuanto a recuperación post parto, pero a ver después de un tercer embarazo porque puede que ya haga estragos,jajaja… No he hecho top less nunca y por eso es de lo poco q no me importa q se estropee, un buen bikini y pista!! Lo mejor es que cuando pasan de los tres años ya llevas menos cosas, se mueven menos, la toalla no te la llenan tanto de arena y hasta puedes relajarte (no es mi caso porque está el segundo churumbel danzando). Pero piensa que la tipa te verá y dirá: joder, qué bien está para tener churumbeles!!!!jaja

    Me gusta

  14. Jajajajaja……, que burrisma!!!!, buenísimo!!!……, yo creo que este es mi primer año, desde hace 9, que me he han dejado tranquila una hora seguida en la playa….., así que paciencia!, que ya sabes que todo vuelve a su ser………, o no…..

    Me gusta

    • Yo sigo tus pasos así que ya se que hay luz al final del túnel, jajaja. Volverán los bikinis pequeños como volvieron las oscuras golondrinas. Besos mentora!

      Me gusta

¡Coméntanos!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s