El valor de los regalos

Ninguno, ese es el valor que da mi hija a los regalos. Es triste pero es así. A ella le hace mucho ilusión eso de desenvolver los regalos, pero una vez abiertos, ¿que?, pues nada. Podemos hacerle caso el primer día, o mejor dicho, las primeras horas, pero una vez ha pasado la novedad, le presta la misma atención que yo a los cuadros que tengo en el comedor.

Y no, no es una cosa solo de mi hija, es una cosa de todos los niños de hoy en día. ¿Porque? Pues imagino que porque tienen de todo, y les intentamos comprar todo aquello que nosotros no hemos tenido.

También me estoy dando cuenta, que cada vez las abuelas tienen menos nietos y eso influye, e influye mucho. Las abuelas están para malcriar y ¡lo hacen muy bien!. Mi abuela tiene mas de veinte nietos, con lo cual no podría malcriar. Cosas materiales no tendríamos, pero amor, ¡a raudales!.

Mi madre, por ejemplo, solo tiene una nieta. ¿Qué pasa?, pues que todo lo que tiene es para ella, no tiene que compartir con nadie. Por parte de mi hermana también es sobrina única y por parte de mi esposo solo tenemos una sobrina. Las familias se han reducido mucho y personalmente creo que eso ha influido mucho en que los niños de hoy en día tengan todas esas cosas que nosotr@s nunca pudimos tener.

Ya tuvimos la suerte de ser una generación a la que nos complacían bastante, pero cada uno de nosotros, tenemos nuestro juguete frustrado, ese del que te acuerdas cada vez que piensas en la infancia, ese que nunca tuviste y siempre quisiste tener. El problema esta ahí, que siempre que miras atrás te acuerdas en aquel juguete que quisiste y nunca te compraron y no en todas los que tuviste y no le hiciste ni caso. Y seguramente, si lo hubiéramos tenido tampoco le habríamos hecho caso. Yo miro a mi pasado y me acuerdo del Baby Feber, y tengo un vago recuerdo del Baby Feber falso que me regalaron mis padres.

regalos-de-navidad

Y a vuestros peques, ¿les pasa lo mismo?, ¿no hacen caso a los juguetes nuevos? Y vosotros, ¿cual es el juguete que nunca tuvisteis pero siempre os acordáis?

Anuncios

7 comentarios en “El valor de los regalos

  1. Mi punto de vista es qué es muy difícil encontrar el punto exacto con los niños cuando los adultos somos los primeros en dar un mal ejemplo con nuestro consumismo excesivo. Antes ropa o zapatos duraban más que ahora y los móviles ni existían, por poner solo dos ejemplos. Hoy día, la gente tiene más acceso a todo y al momento. Los niños son la imagen de lo que ocurre en nuestra sociedad adulta 😦

    Le gusta a 2 personas

  2. Yo era muy fan de los juguetes de niño, lo hubiera gozado si hubiera tenido un monopatín o un tirachinas, la excusa es que eso no se podía usar en casa (en el fondo sé que no les gustaba que prefiriese ese tipo de juguete). Pero voy a tirar una lanza a favor de juguetes que sí quise, que me trajeron y que me hicieron mucha mucha ilusión: unas acuarelas y …. (redoble de tambores) el Belén de Pin y Pon!!! :-D. Mi madre cuenta siempre que le costó buen trabajito encontrarlo. Todavía lo conservo y me lo he traído a casa para ponerlo en la futura habitación de los niños jeje.

    Me gusta

  3. Te leía y pensaba en mi juguete frustrado… el Baby Feber… y resulta que llego al final y veo que coincidimos… qué gracia…
    Tienes razón, pero es algo que no podemos evitar supongo… el darles todo lo que podemos…

    Me gusta

  4. Ay..chuchelandia! Mira que me pegué años pidiéndolo y siempre estaba agotado. Qué casualidad! Nunca supe el real motivo, pero reconozco que como madre jamás le compraré a mi hijo un juguete que implique comerse su contenido.

    Mi hijo nunca pide nada, todo le gusta en una juguetería, pero nunca dice quiero esto, jamás. Por eso, alguna que otra vez le compramos algo por puro gusto nuestro, pero muy de vez en cuando. Es lo que tienen los sueldos de risa, que no dan ni para imaginar mucho..

    Me gusta

  5. .Estoy totalmente de acuerdo contigo. En la sociedad actual, en todas las casas hay excedente de juguetes y bienes materiales. Quizás estemos cultivando demasiado el tener y poco el ser. Premiemos a nuestros hijos con una tarde en la naturaleza o con un taller de cocina. Demos la vuelta al tipo de regalos que les ofrecemos. Quizás ahí esté la clave.

    Le gusta a 1 persona

¡Coméntanos!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s