Cosas que nuestros hijos se están perdiendo

 

1Este tema sí que me da muchísima pena. Y eso que yo vivo en un edificio con zonas comunes y que mi hija sí que baja y bajará a jugar en la calle (al patio), pero es diferente.

Yo, desde bien pequeña, salía de mi casa y cruzaba tres calles sola (oh-my-god), para ir a jugar a la peatonal de mi colegio. Sin vigilancia de adultos, sin madres por allí danzando, sin móviles y sin ningún control aparente.

¿Qué uno se rompía un brazo?, pues íbamos a su casa y llamábamos al telefonillo para decírselo a su madre o pedíamos ayuda a la de la panadería de enfrente.

Y si nos daba hambre, pues íbamos a por un bocata. Y si no queríamos ir, la madre de alguien te preparaba uno. Las madres sabían que de hambre no íbamos a morir.

Nadie se iba de ahí, nadie se lanzaba a la carretera, y si alguno tonteaba con el balón, siempre había alguna señora o señor que pasaba por allí y que “podía” echarnos la bronca. Y nadie lo denunciaba ni nada, más bien todo lo contrario. Tú coge hoy en día, y si tienes huevos, le riñes a un grupo de niños que no es tuyo y que no conoces de nada, que como esté su madre o su padre por allí cerca (que seguro que está), ya verás la que te cae…

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Al salir del colegio, yo cogía de la mano a mi hermano pequeño, cruzaba la calle y lista en mano, bajaba a la tienda de enfrente de casa y hacia la compra. Imaginaos a nuestros enanos con 6 años yendo solos a Mercadona a comprar lo que les mandas, impensable.

A veces me daban dinero, y otras veces, el tendero apuntaba la cuenta en un libro de esos de tapas duras y rayas azules y luego iban mis padres y lo pagaban. Pero molaba más cuando me daban dinero porque, además de aprender a contar y de responsabilizarme de las vueltas, si había suerte, caían 5 duros para mí.

Y si necesitaba papel de seda, pues iba a la papelería a por un pliego, lo elegía, lo pagaba, y para casa. Y ya de paso, me compraba una bolsa de gusanitos de 5 pesetas para comérmela por el camino. Al menos sabíamos cuánto valían las cosas, que las chuches no las regalan y que los papeles de seda no crecen en las estanterías de los chinos.

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No es solo que yo fuera sola y lo llevara, es que lo dejaba ahí en la fila a su ser, desamparado, sin ningún adulto pendiente de que no se escapara, pero oye, que no se escapaban.

Que ahí estaban tan felices los de parvulitos, esperando pasar a su clase. Y al salir, pues más de lo mismo, todos salíamos a la vez y mi hermano, me esperaba en la puerta de su parte del cole, tranquilamente (bueno igual haciendo alguna de las suyas porque era un pieza), pero sin irse a ninguna parte, hasta que yo llegaba. Lo cogía de la mano y cruzando varias calles, lo llevaba a casa. Y mi madre en casa tan fresca, sabiendo que no iba a pasar nada. Y llevaba razón, porque nunca pasaba nada.

RAYA

En muchos pueblos, sobre todo en los pequeños, los niños siguen funcionando así, al menos en el mío. Pero en las ciudades, más bien no. O al menos, no tan pequeños.

Por supuesto que ahora hay mil peligros, ese es el problema, pero qué pena que nuestros pequeños tengan que estar esperando que nosotros estemos disponibles para poder hacer todas estas cosas.

Y qué leche, que el hecho de que tus padres no te estuvieran viendo, contaba mucho en el aprendizaje. Éramos más responsables, teníamos nuestras propias reglas, y al que se pasaba de la raya, le caía la del pulpo.

Sinceramente, creo que hacíamos mejor de “padres” que muchos padres de los que ahora habitan en los parques.

¿Qué opináis? ¿A que vosotros también hacíais todo esto? ¿No os da pena que todo esto se esté perdiendo?

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32 comentarios en “Cosas que nuestros hijos se están perdiendo

  1. Todo hacía. A mi lo único que me decían era que no bajara en ascensor sola, o con un vecino (que conociera) o por las escaleras. pero sí, ir solos al cole, con el hermano, a comprar cosas básicas… que bien vivíamos desapegados del teléfono. Mi padre me llamaba a silbidos, y yo lo oía donde estuviera y me iba y listo jaja

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    • A mí también me decían lo del ascensor Jajajaja, porque además entonces no salía esa chica tan maja preguntando que te pasa, igual te podías tirar cuatro horas para que te sacaran 😂

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  2. Yo hacía todo eso también. De hecho mi madre piensa la diferencia entre lo que hacía yo y lo que ha dejado hacer a mi hermana, que le saco 8 años y se escandaliza. Las ciudades y los pueblos crecen y donde antes pasaban 2 coches ahora pasan 20. Por suerte yo vivo también en un sitio con zonas comunes, pero nunca será como cuando nosotr@s salíamos y nos llamaban desde el balcón. O que salga tu abuela bocata en mano buscándote. Qué tiempos!

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  3. Nosotros al cole no íbamos solos porque caía un poco lejos para ir sin adultos pero eso de salir a jugar y no volver hasta tener hambre a diario, o lo de ir a comprar el pan, un paquete de arroz… Cosas de esas siempre. Es cierto que todo esto nuestros peques se lo están perdiendo pero yo no me atrevo a dejar a los míos ni loca.

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  4. Nosotros igual, normalmente estábamos en nuestra urbanización pero cruzábamos solos para ir al parque!!! y bajábamos a hacer la compra muchas veces, lo típico, pan y fruta para ese día, jaja… Lo del cole no porque el mío quedaba en el quinto cuerno!! la verdad es que cómo ha cambado todo!

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  5. Yo también jugaba en la calle y me iba por ahí sin contar con nadie hasta que se hacía de noche en verano. También es verdad que yo me crié en un pueblo (grande, pero pueblo) y allí es difícil dar dos pasos sin encontrar a nadie conocido… para lo bueno y para lo malo, je je je. Tenemos la suerte de vivir en un urbanización en mitad de ningún sitio, y a pesar de tener que coger el coche hasta para comprar el periódico, sí es verdad que se vive más tranquila en la ciudad y que los peques tienen más libertad de movimientos.

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  6. Cuanta razón en tus palabras!! Justo ayer escribí sobre la crianza en comunidad y el tema va por ahí, vivimos de forma tan individualista que ahora no nos fiamos de que alguien que pueda ver a tu hijo en apuros vaya a ayudarlo. No implicamos al resto de la sociedad en el crecimiento de nuestros hijos. Yo veraneo en un pueblecito y por suerte las cosas aún funcionan así. U. Saludo!!

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    • En los pueblos si, y en mi barrio por ej, también va todavía bastante así. Las tiendas cercanas conocen a mi hija y los vecinos, y el del bar.., y confio en que la cosa siga así! Besicos

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  7. Yo sí que hacía todo eso (excepto lo del hermano porque soy hija única), pero crecí en un barrio, y mi madre me mandaba a comprar y era un vecino el que me ayudaba a cruzar cuando no sabía. Y salía al parque a jugar y cuando tenía hambre y no quería ir a casa o tenía sed, le pedía a tendero del barrio algo y luego mi madre se lo pagaba cuando iba. Y no había problema. Eran otros tiempos, y eso que no hace 20 de lo que te hablo, pero hoy en día ni loca mandaría a mi hijo a la calle. Aunque tengo una zona peatonal cerca, me daría mucho respeto, y mandarle a la tienda (aunque no tiene que bajarse de la acera) me daría mucho apuro. Tendrá que hacerlo, pero lo pasaré fatal. Toca adaptarse… ¡Besos!

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    • A la tienda si pero a Mercadona no lo mandes que no le van a fiar jajaja. Y cualquiera se fía ahora de que el vecino le enseñe a cruzar. Las cosas han cambiado mucho en estos aspectos, es una pena! Un besazo

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  8. Sí, yo salía a jugar a la calle, iba a coger sola el bus del cole y antes me pasaba por la panaderia y me compraba una pasta y la panadera también lo apuntaba en una libretita y luego iba mi madre…La verdad que los niños de hoy se pierden cosas con un adulto siempre detrás, pero el mundo de hoy es diferente y es lo que toca!! besos

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  9. Jope ¿en serio soy la única que no ha vivido eso? Que yo vivo en una ciudad pequeñita, de las que hasta hace poco no había casi ni autovías 😂 yo recuerdo ir siempre acompañada al colegio hasta casi 7-8 EGB y estaba al final de la calle. Algún recadillo tonto de ir a buscar el pan sí, pero como digo, ya bastante mayor. Y de irme a jugar (o a donde fuera) sola o sin decir dónde, jamás de los jamases, menudo interrogatorio le esperaba a cualquiera que saliera con la puerta. Lo que hubiera disfrutado yo teniendo un pueblo… 😊 besos!

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    • Iba a decir que eso es que eres muy joven, pero he reculado al ver lo de EGB, jajaja (es broma). Yo creo que muchas veces también era cuestión de los padres, o del barrio en el que cada uno viviera. En el mío lo de estar en la calle todo el día era la tónica común, supongo que mis padres se tuvieron que hacer a la idea por narices! Muchos besicos!

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  10. Qué razón llevas. Mi madre siempre cuenta una anécdota de cuando me mandó a por plátanos con seis o siete años y no volvía. No me gustaron los que vi, estaban pasados y fui a otra tienda a por otros con mejor cara. Me llevó más rato y la preocupación de mis padres pero sabíamos resolver mejor los problemas. Aunque he de decir que muchas veces me daban la vuelta mal… Inocente

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    • Fíjate que fuerte, con 6 o 7 años y ya sabías si un plátano estaba pasado… Eso ahora es entre difícil e imposible jajajaja… Eso sí, ahora con 6 años, si te descuidas, te hackean la cuenta del banco

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  11. Como que el papel de seda no crece en las estanterías de los chinos??!!! se me ha caído un mito…jajajajajajajaja!! Ahora en serio, toda la razón. Pero qué le vamos a hacer…habrá que consolarse con pensar que hay cosas que hacer nuestros hijos y que nosotros nos perdimos. Un beso.

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  12. Ay que recuerdos!!!
    Yo salía sola o con las amigas del cole, íbamos cada una a nuestra casa, llamabamos al telefonillo, les pedíamos dinero a nuestras madres, nos comprábamos chuches y al parque jajaja y es verdad que nunca pasaba nada.
    He de reconocer que tal como está el mundo ahora, yo ni loca le dejo a rubiales hacer eso, no porque no me fíe de ella, es que no me fío de la gente que hay por ahí.
    Los tiempos han cambiado, y mucho.

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  13. Viviendo en la ciudad, mis padres me dejaban a mis anchas desde bien pequeñas. Como ellos tenían que trabajar, yo iba sola del bar de mis padres al cole, cada mañana. tenía que cruzar una calle y andar, para mi muchísimo, yo sola, y nunca hubo un problema.
    Me encantaba salir a jugar a la calle. Ahora mismo a mi hija no la dejo suelta ni loca. En el parque, sí, pero siempre vigilando y es que, desgraciadamente, las cosas han cambiado mucho.
    Mis padres con 8 años, me dieron las llaves de casa y me pasaba las tardes sola haciendo los deberes y jugando. Cuando me aburría, llamaba por la pared a mi vecina y se venía conmigo.
    anda que no nos lo pasábamos bien 🙂
    Saludos

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