Aqui el piqué no se lleva!

Hace unos meses, (a punto de cumplir el año) Marififi os dejaba esta entrada de las diferencias entre nuestras ciudades. Bien pues creo que el «problema» se extiende a nivel nacional… Para las que no lo sepáis soy catalana de adopción… (Con mas de 25 años aquí… La vaca es de donde pace no de donde nace…) y Cataluña «it’sdiferent» y cada vez que salgo fuera lo veo mas claro… Tenemos una visión de los complementos de los niños muy diferentes…. Os voy a enseñar una comparativa que espero que lo veáis muy claro.

Ante todo decir que este es mi punto de vista, que no es exacto al 100% que ni todos los que vivimos en Cataluña al igual que en resto de España hacemos las mismas cosas, pero así es como yo lo veo.

Una de las primeras cosas que hacemos cuando sabemos que estamos embarazadas es buscar el carrito mas in del momento, bien pues os diré que en Cataluña las inglesinas no triunfan casi nada, es muy raro encontrar una inglesinas por la calle, en cambio en el resto de España es un carro bastante molón. ( Que quede claro que he obviado el bugabuu para ambos casos)

stokker

inglesina

Ya que no ponemos con el mundo de los carros, os tengo que confesar que cuando mi querida Marififi me dijo que le había comprado las vestiduras al carro capota incluido (menos mal que a través de watsaap no se ven las caras porque la mía era un poema) me quede muerta, si los pobres fabricantes de pique tuvieran que vivir con las ventas de aquí los pobres míos se arruinaban, no, aquí esto de vestir carros no esta de moda, aquí somos mas de muselinas que de pique, aquí una muselina lo mismo nos sirve para tapar al niño si hace frío como para forrar el colchón del saco. Ojo, no todos que algunos hay y nos hace tanta gracia que la gente se le queda mirando y luego en voz baja comentan, estos no son de aquí jijijiji. Aquí se lleva mas el estilo informal que el Fifi.

 

sacos

 

Todavía me acuerdo cuando hablábamos las primeras veces con nuestras agostitos sobre las compras que realizábamos para nuestros peques, hay tanta diferencia pero tanta….

ropa españa

ropa cataluña

Donde nosotras (las catalanas) veíamos un conjunto la mar de bonito para ir a lucir a nuestro pequeño los primeros días, ellas veían un pijama la mar de mono para estar en casa y rezando a dios que no vinieran visitas que la niña no estaba en condiciones! Claro, que donde ellas veían el conjunto mas in para llevar a su hija de paseo nosotras veíamos a una pobre niña de 1 mes que solo le faltaban estar en la iglesia para parecer un bautizo!

Una vez fueron creciendo los minis la cosa se fue igualando bastante… (Si no fuera por los jesusitos de mi querida minififi….Os lo juro que aquí estos estilismo si no se llevan, con deciros que no tenemos Pili Carrera, que delito eh Mari 😜) aquí tu le pones esos vestidos a una niña y lo que piensan es, (os lo digo porque yo lo pensé cuando vi a minififi) si que le gusta el vestido a su madre que a la pobre niña le queda pequeño y lo sigue utilizando, pero así es una ¡Oiga!. A lo que iba que me desvío del tema, aquí no tengo que decir mucho porque me he unido al carro, yo que las veía a todas con esos lazos y decía pero si es mas grande el lazo que la pobre niña, pues mira, ahora mi hija lleva unos lazos que con el sol que esta haciendo estos días le hace hasta sombra. Y es que por aquí somos mas de tirar de diademas estilo turbante o sencillamente gomas de toda la vida, yo creo que soy la única que compro los lazos de los bazares orientales para ponérselos a la niña en el pelo y es que siempre que voy, quedan los mismos colores jiijijiji.

pelo cataluñapelo españa copia

Pero tengo que reconocer que me encanta ver un carro bien vestido, una niña con un vestido bonito y un lazo a juego, pero sobretodo me encanta ver lo felices que son esos niños sean de donde sean y lo orgulloso que estamos de nuestros pequeños hasta con la ropa llena de chocolate.

Y vosotras, seguís las «modas» de vuestras ciudades o vais por libre?

 

Mamá, yo zolita

Esta es la frase que escucho aproximadamente un millón de veces por día. Estamos en ese momento en que ella quiere hacerlo todo sola. Desde comerse el yogurt (que muy bien), hasta limpiarse después de hacer kk (que no tan bien).

Nosotros, por supuesto, la vamos dejando (yo más que Pocofifi, que es un maniático de la limpieza y el orden).

Somos muy conscientes de que tiene que aprender, y da mucho gusto ver todo lo que va aprendiendo, pero ayyyyy, me da una lástima…

Son las primeras señales de que mi nena ya no depende de mí, que ya lleva vida propia, que no me necesita ya para muchas cosas.

Y sí, tener que estar vistiéndolos, y dándoles de comer, y cambiándoles el pañal, y bañándolos es un coñazo muchas veces, pero es un coñazo que no va a volver y que voy a echar muchísimo de menos.

Algún día ya no habrá pegatinas de Peppa Pig en mi baño, ni quinientos juguetes en el salón, ni minizapatillas de estar por casa en la mesa de la cocina. Y pensarlo me da muchísima pena.

Yo quiero seguir haciéndole cosquillas mientras le echo la crema, quiero prepararle su ropa y ponérsela por las mañanas, quiero seguir riéndome con su lengua de trapo y quiero (aunque cada vez pesa más la jodía), seguir aupándola cuando me diga: ¿Mamá me tomazzz?.

Ya sé que todas las edades son bonitas pero este paso de bebé a niña es muy duro.

bebe

¿Lo habéis vivido así vosotras? ¿En qué momento os distéis cuenta de que vuestros “bebes” ya no lo eran?

Cambios, cambios, cambios

Los cambios son buenos, nos hacen espabilar, adaptarnos, reinventarnos. Sin embargo, hemos de reconocer que somos animalicos de costumbres y que en la rutina también se vive muy a gusto y muy calentico.

Con los enanos, los cambios son inevitables. Inevitables, previsibles, pero reconozcámoslo, tocapelotas también.

Obviamente, el mayor cambio al tener un bebe es el HECHO TOTAL DE QUE CAMBIA TU VIDA. Pero una vez que lo tienes y lo llevas a casa, en seguida te haces a la idea y vas cogiendo las rutinas propias con ese miniser.

Pero, ay amigo, esas rutinas no duran para siempre. Cuando has conseguido acostumbrarte a ellas y ya te sientes segura con ellas, ¡zas!, cambian.

Estos son algunos de los cambios (hasta donde mis conocimientos alcanzan) que yo considero sustanciales y que nos hacen modificar nuestra cómoda rutina:

  • Paso de beber a comer: Bien sea con teta o con bibe, hemos de reconocer que darles leche unas pocas veces al día es algo muy llevadero. El día que la pediatra te dice que ya es momento de pasar al sólido lo tomas como la fiesta mayor, ¡Ole mi nena que ya va a comer!. Los primeros días, la novedad ayuda, pero después te das cuenta de que, joder lo cómodo que era cuando solo “bebía”.

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  • Paso de la baja a volver a currar: Pffff, los días anteriores al regreso son horribles. Por un lado tienes ganas de recuperar un poco a tu yo trabajadora e independiente, pero por otro se hace enormemente cuesta arriba dejar a tu bebe, cambiar horarios, organizarte… este es un cambio que descoloca un poco, la verdad. Al final, na, en dos días tienes todo controlado en casa y en el curro te dan ganas de pedir vacaciones porque parece que no te has ido nunca.

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  • Paso de no andar a ser un caminante (esto suena muy a Walking Dead, lo se): Te tiras un montón de meses pendiente de cada evolución, de cad progreso. Estás desenado que empiece a andar y cuando por fin lo hace te das cuenta de que eso sí que es un cambio. Ya no vale dejarlo tranquilamente en el suelo mientras haces noseque, no señor, ahora te persigue cogiendo y arrasando con todo lo que esté a su alcance. Y lo peor no es esto, lo peor es que un mundo de peligros se abre a su paso. Este esw justo el momento en que empiezas a convertir tu casa en Alcalá Meco.

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  • Paso de la casa a la guarde o cole: Nuevos horarios, nuevos preparativos, nuevas historias… De la seguridad del hogar, a la jungla de la vida. Y ahí te ves, con tu mini en la puerta de la guarde con su mochila colgada y tú pensando, ¡ay dios mío, se me hace grande!. Eso si lo lleva bien, porque como le de por llorar te vas al curro con cara de malamadre, un agujero en el estómago y un soponcio del quince.

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  • Paso del pañal a las braguitas/calzoncillos: Con lo cómodos que son los pañales, me cagüenlaleche. Yo ahora me encuentro en la maduración de la idea de tener que salir con Minififi a la calle sin pañal. Oh-my-god. Creo que por mí, llevaría pañal hasta los 15, no os digo más.

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  • Paso del carro al no carro: este cambio jode, y mucho. Con lo bien que van en su carrito, sujetos, controlados. Ya me jodió bastante el simple hecho de tener que darle la vuelta a la silla para que mi pobre criatura viera el mundo en lugar de mi jeta sonriente, imaginaros lo que supondrá el día que me diga que el carro pa mi. No quiero ni pensarlo.

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Esto es solo hasta los 2-3 años. Soy consciente de que vienen muchos más. Pero como ocurre en la vida, al final nos hacemos a`to lo que venga. Y lo que se ve como un suplicio o genera inseguridad, en seguida se vuelve rutina otra vez.

Mi conclusión de todo esto: es peor el miedo que tenemos antes que los cambios en sí mismos, y esto es aplicable a todo tipo de cambios en la vida, no solo a los que vienen de la crianza.

¿Qué opináis?. Y sobre todo, para los que ya los habéis pasado, ¿qué cambios importantes nos quedan por “sufrir”?

Pasar la vida esperando…

“La vida es aquellos que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”

John Lennon pronunció estas palabras, y llevaba toda la razón. Pasamos la vida haciendo planes, organizando, esperando a que venga la siguiente cosa, despertando los lunes esperando que sea viernes, pasando el invierno deseando que llegue el verano… Con los peques, esto se multiplica por mil. Antes de nacer ya estamos esperando y esperando, sin disfrutar muchas veces de los verdaderos momentos.

En cuanto nuestro bebe nace, comienza un proceso que durará toda su vida (y la nuestra) de metas a corto plazo. Estas son algunas (no necesariamente en este orden):

–          Que se le caiga el cordón

–          Que se enganche a la teta

–          Que coja peso

–          Que levante/sostenga la cabeza

–          Que se ría

–          Que diga ajo

–          Que haga los lobitos

–          Que se chupe el dedo del pie

–          Que diga papa/mama

–          Que se sujete de pie

–          Que duerma en su cuna

–          Que gatee

–          Que coma sólido

–          Que ande

–          Que hable

–          Que vaya sin pañal

–          Que aprenda los números

–          Y mil metas más hasta que llegue a la universidad, encuentre pareja, se case o se junte y entonces alguien le pregunte: ¿Para cuándo un bebé? Y así en un blucle sinfín.

esperando

He de reconocer que yo a veces me he dejado llevar por la vorágine de las metas cortas, y que tengo testimonio gráfico de todos y cada uno de los puntos que os he contado. Es muy difícil no hacerlo. Pero últimamente, por circunstancias de la vida, me he parado a pensar y he descubierto que he pasado muchas veces más tiempo pendiente de qué era lo siguiente que mi bebe tenía que hacer, que de disfrutarla realmente. El tiempo se ha pasado volando, ya no tengo un bebe, Minififi ya es una niña. Y ahora me doy cuenta de que la prisa porque crezcan y cumplan metas solo sirve para que el tiempo pase aún más rápido.

Por eso, como consejo a las futuras mamis o a las más recientes, os digo que disfrutéis al máximo de todo lo que estáis viviendo o vais a vivir. Yo lo pienso hacer. Esto es como el día de tu boda, puedes pasarlo pendiente de todo y esperando a ver que es lo próximo que toca para que todo sea perfecto y sin enterarte de nada, o puedes simplemente dejarte llevar, disfrutar a tope del día y dejar que las cosas vayan a su ritmo sin perderte ni un instante. Os recomiendo lo segundo.

¿Qué opináis vosotras de la prisa que tenemos porque los peques se hagan grandes?

Tu colechas, ellos colechan, nosotros NO colechamos!

Hoy quiero dedicar este post a todas las madres que dormís con vuestros hijos!, lo que ahora modernamente se llama colecho, (palabra que conocí gracias a este gran mundo del 2.0)

Pues bien, yo no soy de dormir con mi hija, por varias razones, de pequeña porque me pasaba la noche pensando que la iba a chafar y de grande porque es ella la que no me deja dormir a mi… De verdad os admiro, como podéis dormir con un niño de más de 8 meses… Cuando no te da un tortazo en la cara te mete el pie en la boca, el pie en las costillas, porque otra cosa no, pero practican el kamasutra en todas sus posturas! Por no hablar de las ganas de hablar que le entran cuando están en nuestra cama! Por dios! Como pueden tener tanta conversación! Luego tiene puntos muy graciosos, como cuando te lleva llamando 10 minutos y ves que no le haces caso y te abre los ojos con sus manos jjijijijijij la verdad que tienen sus puntos!.

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Yo, es que no soy de colecho, pero de dormir en mi habitación tampoco… (Y no, no penséis que soy una madre despegada, simplemente le doy su espacio…) A Minijijijijijij la saque de nuestra habitación con 4 meses, pero todo tiene una explicación, el primero como sabéis es por la minicuna que tuve, y lo segunda porque un día tumbada en la cama con la minicuna al lado de la cama con un resfriado de narices pensé, pero que necesidad tiene mi hija de aguantar mi tos, mi olor corporal y mi pedos ( si, las Maris también nos tiramos pedos, y los maridos también no os creáis :)) así que ese fue el momento que decidí sacarla de mi habitación.

 

Y vosotras hacéis colecho? Dormís en la misma habitación?

Ni contingo ni sin ti

Cuantos veces habremos dicho eso de «un dia cojo las maletas y me voy», que facil que es decirlo cuando en verdad sabes que eso nunca va ha ocurrir. Todas sabemos que a veces te desesperan, acaban con tu paciencia, no puedes mas con su llanto, pero en el momento que estan tranquilos en sus cunas dormidos podrias pasar horas mirandolos.

Bueno, pues por motivos laborables tengo que viajar casi una semana fuera de casa, es una sensación muy extraña, nunca nos hemos separado, y la verdad que se me esta haciendo muy dificil, que frase mas cierta esa de «los toros desde la barrera se ven de otra manera» yo que era de las que decia, » te vas una semana, no te vas al fin del mundo», ay que facil es hablar cuando no eres madre…

No soy la primera ni la ultima que tiene que desplazarse por motivos laborables unos dias, pero eso de «mal de mucho consuelo de tontos» no va conmigo.

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Que curiosa que es la vida…. me acuerdo que cuando acepte este trabajo una de las cosas mas atractivas era poder viajar, y despues de ser madre, donde antes era un pro, ahora veo una contra. Como algo tan pequeño te puede hacer cambiar la percepcion de la vida. Tu, que llevas planificando tu vida, soñando como sera desde que tienes 14 o 15 años… para que en el momento que eres madre todas esas metas que te habias puesto como objetivo pasen a segundo plano, a partir de ese momento tu unico objetivo es tu hijo.

No nos olvidemos de las nuevas tecnologías, no la tengo conmigo, pero por lo menos me consuela poder verla cada dia un par de veces a través del teléfono. Y no sabéis lo que es verla a través de esa pequeña pantalla dándote besos abrazos y no parar de reír y de llamarme y os aseguro que no sabes valorar el cariño y el amor de tu hija hasta que no hay una distancia de por medio…

Y a vosotras? Os dan ganas de hacer la maleta muy amenudo?

Mil besitos!

Cada uno a su aire

Hola a todas, hoy venimos a haceros una encuesta.

Si alguna vez os habéis encontrado con algún espécimen pura raza de LMC os habréis dado cuenta de que para mucha gente, la edad a la que los bebés hacen las cosas es muuuuuuy importante. Con un mes tienen que hacer tal, con dos meses pascual… y si el tuyo no lo hace, te sientes como una mierda y piensas si irá con retraso o si no estás haciendo todo lo posible por estimularlo e incentivarlo.

Para demostraros que es una tontería y que todos los bebés acaban haciendo las mismas cosas, cada uno a su ritmo, vamos a contestar esta encuesta sobre los cuatro minimaris (que como ya sabéis tienen todos 16 meses).

Allá vamos.

primerasveces

¿Con cuántos meses?

lista_logros
minififiSujetó la cabeza. A los 3 meses.
Dijo ajo. A los 3 meses ?
Hizo los lobitos. A los 4 meses.
Se chupó un pie. En realidad nunca llegó a hacerlo, ponía cara de asco.
Se rió con carcajada. A los 3 meses.
Salió su primer diente. A los 11 meses.
Dijo su primera palabra. Papá, con 8 meses.
Comenzó a gatear. A los 10 meses.
Se puso de pie. A los 10 meses.
Empezó a andar. Hizo amago a los 12 meses pero reculó y hasta los 13 nasti de plasti.
Empezó a hablar. Hasta el momento, balbucea. Hablar, hablar, de momento nada.

frikitoSujetó la cabeza.  Con 3 meses.
Dijo ajo. Con 4 meses.
Hizo los lobitos. Con unos 8 meses y porque le dejásemos ya en paz.
Se chupó un pie. Con 6 meses.
Se rió con carcajada. Entre 2 y 3 meses.
Salió su primer diente. A los 8 meses (y con 16 meses solo tiene 6 dientes).
Dijo su primera palabra. A los 9 meses: mamá.
Comenzó a gatear. A los 9 meses.
Se puso de pie. A los 8 meses.
Empezó a andar. A los 11 meses andaba de la mano, a los 12 justos andaba solo.
Empezó a hablar. El castellano aún no lo domina, pero el frikiano (que consiste en bisílabos inventados repetidos constantemente) se le da muy bien.

minijijijiSujetó la cabeza. A los 3 meses.
Dijo ajo. Sobre los 3 meses.
Hizo los lobitos. Los lobitos nos costaron bastante, a los 7 meses hacíamos el intento.
Se chupó un pie. A los 5 meses.
Se rió con carcajada. Para ser minijijijiji… A los 8 meses.
Salió su primer diente. A los 4 meses.
Dijo su primera palabra. A los 7 meses, papá.
Comenzó a gatear. A los 7 meses.
Se puso de pie. A los 8 meses recorría todos los sofás.
Empezó a andar. A los 14 meses.
Empezó a hablar. Hablar, hablar no habla, pero se hace entender… Agua, hola, mira… A partir de los 13 meses.

chollitoSujetó la cabeza. A los 3 meses.
Dijo ajo. A los 3 meses.
Hizo los lobitos. Lobitos nunca, es más de dinosaurios.
Se chupó un pie. A los 5 meses.
Se rió con carcajada. A los 3-4 meses.
Salió su primer diente. A los 7 meses.
Dijo su primera palabra. Mamá a los 8 meses.
Comenzó a gatear. A los 10 meses.
Se puso de pie. A los 9-10 meses.
Empezó a andar. Los primeros pasos fueron a los 11 meses, pero se arrepintió y no volvió hasta los 14 meses.
Empezó a hablar. Con 16 meses dice muchas palabras, contesta a cuatro cosas y conversamos en chospañol.

Como podéis ver, cada uno a su aire pero todos hacen las mismas cosas. Muchos de estos logros ni siquieran llegar a tener lugar en algunos niños, como gatear, o reír a carcajadas hasta bastante mayores.
¿Nos respondéis a la encuesta con los vuestros?

bolita