¿Que hora es? ¡Hora de comer!

Así es, llega la hora de comer y con ella mi desesperación, no hay manera, Minijiji es una niña de poco comer y le hagas lo que le hagas su estomago no se agranda por ello. Os voy a contar todas las artimañas que he utilizado con Minijiji para que coma…

  • Solo se puede ver la tablet a la hora de comer.

No sirvió de nada ¿Porqué? Fácil, todo el día sin tocar la tablet se quedaba atontada mirándola y no había manera de que despegara los ojos de la pantalla…

  • Ponemos tiempo limite:

Nos sentamos los tres a comer al mismo tiempo y cuando acaban los mayores se retiran los platos, siempre y cuando vea que ella esta jugando con la comida o ya me haya dicho en repetidas ocasiones que no quiere mas. Si sigue comiendo a su ritmo, se deja el plato en la mesa. Es uno de los que mejor me funciona, tal vez se sienta más mayor por compartir la mesa con nosotros, por hacerle participe de nuestras conversaciones…

  • Tú mandas

Es tal el desespero que puede llegar a sentir una madre a la hora de comer, que te puede llegar a consumir la paciencia. Este método seguro que lo hemos vivido en carnes propias alguna de nosotras . Se retira el plato y se acaba el juego. No me funciona nada, de hecho, creo que es la peor, pero llega un momento, que la desesperación es tal que me gana la batalla.

  • A la carta

Nos sentamos en la mesa con una sonrisa de oreja a oreja, la intentamos entretener para que no se enfade y no comience el ritual de la cena ya con mal pie, le ponemos el plato en la mesa y lo primero que sale por su boca es: yo no quería eso, yo quería guisantes. Te levantas, le haces los guisantes y te dice que ya no tiene hambre, que no le gustan, que están muy quemados, que son verdes o que ella los quería cuadrados. ¡Una y no más, por ahí no vuelvo a pasar!

  • Comedor

Por horarios laborales, Minijiji se queda al comedor tres veces a la semana y todos encantados: ella, la monitora y yo. Imagino que eso de estar rodeada de sus amigos influye mucho, así que igual la solución que tengo que hacer en casa, ¡es invitar a toda su clase a comer cada día!

 

 

Conclusión final:

Mi hija no es de comer, da igual la comida que le pongas, si la niña no es de comer, no es de comer. He probado todas estas negociaciones, he probado vitaminas para aumentar el apetito, he intentado no darle de merendar, comer a las 12, a la 13 o a las 14 y el resultado, siempre es el mismo. Así que he optado por no preocuparme, cada niño tiene unas necesidades, y la mía es de necesidades mínimas.

¿Y vosotros, tenéis algún truco que realmente funcione?