Fifilandia Vs Jijilandia

Como os comenté, hace dos semanas tuve una visita sorpresa super especial! Marijiji & Jijifamily me dieron una sorpresa de esas que no se te olvidan nunca. El caso es que una de esas noches en la que las maris estábamos en mi cocina (las 5 de la madrugada nos dieron), salió la conversación acerca de la diferencia de cultura de diversión que había en su tierra y en la mía. No sabíamos que había tanta diferencia, al menos yo no.

Fifilandia es una tierra con cultura de bar. Yo pensaba que eso era un tema de España entera, pero por lo visto no es así. En Fifilandia no hay momento que salgas a la calle y no pases por un bar a tomar algo.

Por las mañanas, a desayunar, bien sea porque te pilla el descanso del curro o bien porque no curres y vayas a hacer recados. Un cafetito y una tostada caen seguro, normalmente si vas acompañado (yo sola a los bares no voy, todo hay que decirlo…).

A mediodía la cañita, mucha gente a diario, en mi caso, los fines de semana. Sales a comprar, o a dar una vuelta, o al parque con los peques y antes de subir a casa, ¡quién no se toma un quinto fresco!.

La hora del café es una buena hora para quedar cuando no tienes niños o los acabas de dejar en algún sitio, así que, ¡otra vez al bar! Un café antes de ir al curro, un café con amigas, un café con las mamis de cole…

Y al salir del curro, después de horas y horas de arduo trabajo, ¿qué apetece, especialmente en verano?. Pues sí, ¡una cañita o una coca-cola fresca en una terraza!.

He de reconocer que mi jornada de bares (excepto los desayunos en el curro, que son diarios, y la caña de por la tarde-noche algunos días en verano) se reduce a los fines de semana.

Conforme llega el viernes, los bares de Fifilandia se petan de gente ansiosa por disfrutar, y la costumbre es comer y/o cenar por ahí casi todos los días. Cuando quedamos, con familia, con amigos o con el Sr. De Murcia, es para ir a un bar.

Bueno, pues resulta que en Jijilandia no es así. Ellos van a bares, por supuesto, pero con mucha menos frecuencia. En Jijilandia pueden salir a pasear por la calle o a centros comerciales sin pisar un bar ni gastar un duro. Eso aquí es impensable. Por eso en Jijilandia los centros comerciales con enormes y preciosos y aquí son una mierda caca. En Fifilandia vamos a los centros comerciales a comprar, no a pasear. Si no tienes nada que comprar, ¿pa` qué ir?. ¡Mejor a un bar!

Marijiji y yo nos reímos mucho con esta conversación y llegamos a varias conclusiones:

  • Jijilandia, 15 veces mayor, tiene el mismo número de bares que Fifilandia.
  • En Jijilandia los bares son mucho más caros pero aunque fueran tan baratos como en Fifilandia, la gente no iría.
  • En Jijilandia la gente ahorra para las vacaciones y en Fifilandia nos gastamos el dinero de las vacaciones en alternar todo el año.
  • En Fifilandia se disfruta más y en Jijilandia se tienen cosas más bonitas y caras.
  • El hígado de los jijilandeses debe andar bastante más salubre que el de los fifilandeses.

Por supuesto, esto es generalizar. Ni en Fifilandia somos todos unos borrachos, ni en Jijilandia unos muermos, como entendieron Pocofifi y Sr. Gruñón, pero ¿y las risas que nos echamos a su costa bromeando sobre el tema?.

Contadnos, en vuestra tierra, ¿hay cultura de bar o cultura de centro comercial?

keep-calm-and-carry-on [Convertido]