Bienvenido 2015, Bienvenida Dieta!

Pues si, como sabies, cada Marí aquí presente es de si padre y de su madre, y si ayer nuestra querida Marichollos dijo que ella no tenía propositos para el 2015, la que os escribe hoy si, me lo he tomado con calma, tampoco iba a empezar la dieta el mismo día 1, pero a partir de ayer que como aquel que dice ya volvemos a la normalidad me lo he tomado como un reto personal, como aquello que siempre dices pero nunca acabo cumpliendo, pero este año es diferente! (Me estoy intentando auto convencer.)

La verdad que si, algo a cambiado a partir de ayer mi jornada laboral ha aumentado considerablemente para mi, antes terminaba de trabajar a las 14 y me iba a mi casa a preparar la primera guarrada que encontrara en la nevera, ahora no, ahora termino a las 18 así que me uno a la moda tupper, que por un lado esta genial, porque me hago una ensaladita y no hay mas opciones. ( que antes, la ensalada se quedaba en la nevera y yo me hacia unas buenas patatas bravas…. Así hemos acabado…)

Y ya para rematar, como una come en 15 minutos ( no como, engullo) pues me sobran 45 minutos que los dedico a dar una buena caminata por el polígono industral!

Asi que por lo menos, el año lo hemos empezado con muchas ganas, también os diré que influye mucho que este año tenga 2 bodas (a las que tengo muchas ganas de ir!), pero he de confesar que tengo plan B! Si veo que se acerca la fecha y no he perdido lo que quiero perder, me quedo embarazada y una gordita embarazada es preciosa!!!!

Asi, que si vosotras también teneis propositos para el 2015 intentarlo cumplir, de ilusiones se vive!!!!

Ante todo feliz 2015!!

Y tu, que propósito tienes?

 

La talla 38 me aprieta

Bueno, no es que me apriete, es que si consigo entrar en un pantalón de esa talla y cerrarlo, se me pone la cara de un color berenjena precioso.

Hoy va a tocar un post quizá un poco frívolo, pero oye, todos tenemos nuestras frivolidades y eso nos hace humanos.

Tengo que admitir que comer es una de mis principales aficiones. Me gusta, lo vivo a tope, me divierte. Eso es genial, porque hay que disfrutar de los placeres de la vida, coño, que vamos a estar aquí dos días. El problema es que eso, sumado a que llevo una vida sedentaria (nivel espinete en una cama de velcro), por mi trabajo y, reconozcámoslo, porque soy de natural floja para todo lo que sea actividad física, hace que cuando estoy un tiempo dando rienda suelta a mis apetitos, me encuentre lo inevitable, que le tenga más miedo al peso que a las cartas del banco, que ya es decir. Me encantaría ser de esas personas que, simplemente, pasan. Esa gente que se siente a gusto con su cuerpo independientemente del volumen que ocupe en el planeta. Yo no. Me agobian los kilos, y llegando estas fechas aparece esa urgencia repentina por liberarme de los que me sobran. Ojo, que mi objetivo nunca ha sido, ni será, un vientre plano (y más después de un bombo) ni una talla 36 ni 38, yo me conformo con sentirme bien y no parecer una morcilla con el bikini del año pasado. Acepté hace mucho tiempo que por mi constitución corporal jamás encajaré en los cánones de belleza que intenta imponer la sociedad, y francamente, me la pela bastante.

la-talla-38-me-aprieta-el-chocho

Realmente, empezar una operación bikini ahora, es hacerlo tarde. Después de meses cenando pizzas y bocatas, y comiendo donuts como si no hubiera mañana, el estropicio igual no se arregla en 2 meses, pero he decidido que voy a empezar el lunes que viene, y hasta que llegue ese día… Voy a salir por la puerta grande. Y si finalmente flaqueo y no lo consigo, pasaré a la operación bikini alternativa: empalmar todos bikinis que tengo en un solo que me quepa.

bikini

¿Y vosotros? ¿Os da igual la operación bikini? ¿Estáis inmersos en ella? Si es así, ¡ánimo!

¿Dónde están mis tetas?

Durante el embarazo, la vida es feliz. Es taaaaaan feliz que da igual que de repente parezcas la vaca Amalia sin que nadie note que estás embarazada, da igual que no te venga la ropa y te apriete tanto que parezca que te están exprimiendo, da igual que tu cara parezca un pan de pueblo…todo eso da igual. Porque estás feliz, muy ocupada comprando y preparando «detodo» y además tienes el pelo maravilloso, misteriosdelavida.

Pero ¡ay amiga!, el embarazo pasa y ¿entonces?. Pues al principio nada, estás demasiado absorta pensando en tu teta, tu chichi y tu bebé. Y así van pasando los meses. Pero llega un momento en el que, casi sin darte cuenta, recuperas las riendas de tu vida y entonces, te das cuenta de que sigues sin caber en la ropa, sigues llevando la ropa del embarazo (benditos leggins) y ahora no hay excusa. Ya no estás embarazada y además la sociedad te reclama, reclama que te vistas, que te arregles y que salgas a comerte el mundo.

– ¿A comerme queeeé? Si precisamente ese es uno de los problemas, que me como todo…

Y aquí viene el verdadero bajón… Porque, como hablaba con mi prima el otro día, no es que no te apetezca arreglarte, es que te da angustia. No te ves bien con nada porque, no nos engañemos, vuelves a ser tu misma pero con unos «pequeños» cambios considerables.

Enumeremos:

pelo

¿Dónde está mi pelo sedoso, brillante, de anuncio de Pantene?. No está… en su lugar ha aparecido una maraña de pelo seco que no me da tiempo a cortar. Total, ¿para qué? Si con el moño “perpetuo” no se nota…

cara

De repente, me salen granos como si hubiera vuelto a los 15. El esplendor de la piel del embarazo ha desaparecido dando paso a, llamémoslo “desesplendor”, por llamarlo de alguna manera. Eso sí, maquillada siempre. P.D: cuidado con las manchas de carmín rojo, no saltan fácilmente de la ropa de bebé…

uñas

Ni recuerdo la última vez que me las pinté…Y para colmo de males, con el estrés, me las vuelvo a morder. Pasemos a otro tema…

tetas

Uno de mis puntos fuertes de todalavida. Ya no están. Se fueron. La gravedad se las llevó…

barriga

Antes llamado abdomen. ¡Qué manera más cruel de evolucionar y desparramarse!. Y eso que no me salieron estrías, que si no, apaga y vámonos.

chichi

Solo os diré la frase que me dijo una amiga antes de que yo lo comprobara por mí misma: “Eso ya nunca se vuelve a quedar como estaba”. Sabias palabras.

culo

No es que antes tuviera un culo de diez, pero, joder, tampoco esperaba un flan en sustitución. ¿Y porqué de repente todo parece como de papel pinocho?. Este comentario es válido también para muslos y demás zonas blandas. De las caderas y su amplitud más allá del océano ni hablamos…

pies

¿Tacones? ¿Con tacones te refieres a esos zapatos que guardo en el fondo del armario con un palo rígido en la suela y que favorecen tanto? Lo siento, es que no tenían a juego con el Bugaboo y con un bebé de 12 kgs…

yo linea

Yo a esto solo le veo tres soluciones posibles:

1.- Pedirle a mi Community Manager que llame a mi Personal Assistant y que me contrate un Personal Trainner para, en los ratos que Minififi esté con las tres niñeras que tengo contratadas, volver a recuperar la figura. Y al terminar tomarme un daikiri en albornoz al borde de mi piscina olímpica de diamantes y zafiros.

2.- Volver a embarazarme y así por lo menos, tener excusa de nuevo (y embarazarme y embarazarme sucesivamente en un blucle sinfín hasta que la menopausia me sirva de pretexto).

3.- Aceptar que fue bonito mientras duró y esperar unos meses (quizá años) a que vuelva a recuperar el ánimo para hacer una dieta y que mi momento relajante del día deje de ser la hora de la cena, con Minififi ya durmiendo, Pocofifi en el sofá, mis maris al whatssap y un super bocata de jamón serrano a mi frente.

¿Qué opináis?