Minas de Sal de Cardona

Este fin de semana hemos ido a las Minas de Sal de Cardona y ¡venimos encantados!

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No lo hemos pasado muy bien, hemos aprendido mucho y hemos disfrutado en familia, que al fin y al cabo, eso es lo importante.

Como os conté una vez en este blog, yo de pequeña me pensaba que las excursiones solo se podrían hacer con el colegio y desde que soy madre, disfruto tanto de estas pequeñas cosas…

Una vez llegas a las Minas de sal, entras en taquilla, o bien para canjear tus entradas electrónicas o bien para adquirirlas. Una vez tengamos nuestras entradas, nos darán una acreditación, un mapa y un gorro para la cabeza, (¡ni que decir tiene, lo feliz que son los niños con un gorro de papel!) Estuvimos esperando alrededor de una hora y la verdad que, gracias a los gorros y algún que otro juguete, la espera se hizo relativamente corta.

Para ir hasta la entrada de la mina, se accede mediante furgoneta (muy comodonas y muy bien preparadas) aproximadamente dos minutos de viaje.

Una vez llegas a la entrada de las Minas, la imaginación de los niños da para mucho, desde dragones, pasando por serpientes gigantes y acabando por murciélagos. Allí nos esperaba Miriam, una chica muy maja que nos explico la historia de las Minas a la perfección, pero lo primero es lo primero, las normas: prohibido hacer fotos, prohibido tocar nada y sobre todo prohibido arrancar o llevarse algo de sal. Después de decirnos las normas, llego el gran momento, ponerse los cascos, ¡os podéis imaginar la ilusión que les hizo!

La visita a la cueva muy amena y en mi caso, mi hija se lo pasó genial. Minijiji tiene 4 años y disfruto muchísimo de la visita, se pueden ver estalactitas, estalagmitas, columnas hechas con sal y hasta las diferentes capas que forman la montaña. La visita aproximadamente es de una hora, pero muy amena, como ya os he dicho antes. En la ultima cámara (la cámara Sextina, os podéis imaginar porque) os dejarán hacer fotos, ¡aprovechad porque es preciosa!

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Al final de la visita os vuelven a recoger en furgoneta y os dejan en la entrada de la tienda, donde podéis comprar algún recuerdo. A la salida de la tienda tenéis un bar/restaurante donde podréis comer o bien utilizar la zona de picnic que dispone de mesas así como una fuente.

¡Una manera diferente de pasar el día!

Ya estamos planeando nuestro siguiente salida, ¿alguna sugerencia?

Su primera excursión

La semana pasada Minififi se fue de excursión a una Granja Escuela. Desde que se enteró que se iba, estaba emocionada. Cada día me preguntaba por la mañana: “Mamá, ¿en qué mes estamos? ¿Cuánto falta para Mayo?”. Yo sabía que se lo iba a pasar genial, y efectivamente, así ha sido.

2No vamos a negar que la primera que vez que salen da cosilla, que sabes que no les va a pasar nada pero da un poco de rollo el hecho de montarlos en un autobús y verlos como se alejan, que en esos momentos te das cuenta de lo grandes que son ya, y da penilla…

Pero todo eso se compensa con su cara de alegría, con la emoción que tienen, con las historias que cuentan a la vuelta.

De la clase de Minififi, la gran mayoría ha ido a la excursión, pero hay unos pocos que no.

Dios me libre de juzgar a los padres que no les dejan, sus motivos tendrán y estoy segura de que son de lo más sensato. Hay niños que no quieren ir, y yo, desde luego, si fuera la mía jamás le obligaría. Y en los casos en los que los padres son los que no quieren, entiendo que los miedos de cada uno son siempre válidos, todos tenemos los nuestros.

Pero para los que estén indecisos sobre este tipo de cosas, sí que les diría, tras más de veinte años de experiencia en salir con niños de acampadas, campamentos y excursiones, que si ellos quieren ir, les dejen. Que son experiencias geniales y se lo pasan de miedo.

Y os aseguro que cuando salen de casa, su comportamiento cambia. Comen cosas que con nosotros ni prueban, obedecen mucho más de lo que hacen en casa y además de pasárselo bomba, aprenden muchísimo. Esto os lo garantizo.

Eso sí, vuelven que parece que vienen de la guerra, pero oye, caen como benditos en la cama, y felices, así que, el precio tampoco es tan alto, ¿verdad?.

1Que opináis, ¿sois partidarias de dejarles ir a las excursiones?