Demasiado tiempo libre

Si hay una frase que odio haciendo referencia a mi o a cualquier otra madre de mi alrededor es:

FLAMENCAS

Haciendo referencia a que pierde el tiempo por estar preparando una fiesta de cumpleaños para su hijo, o jugando a plastilina con el mismo o haciendo un disfraz para los reyes de la casa.

No creo que sea cuestión de tiempo, sino de prioridades. Para mi es más importante jugar con mi hija que doblar la ropa que tengo en la silla; la ropa va a permanecer allí de por vida, el tiempo con mi hija se va y no vuelve. Y lo mejor, que mi hija recordará las tardes que pasábamos juntas paseando, hablando, haciéndonos cosquillas…, no recordará lo limpia que estaba la ropa ni lo recogida que estaba la casa.

Cada uno emplea el tiempo en lo que más le reconforta, como he dicho antes, es cuestión de prioridad.

Así que por favor piso, que no se mire tanto lo que hacen los demás, y se mire más lo que hace cada una…

Ese tiempo libre del que hablan y se les llena la boca igual son noches desveladas cosiendo un vestido, o cocinando el plato favorito (mientras otras dicen: ¡si que tienes tiempo libre, paella un lunes!, eso mejor unas patatas fritas y un frankfurt y listo…) o haciendo manualidades.

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Mama lo sabe todo, y lo que no, ¡se lo inventa!

Estoy como en una nube, esa es mi sensación de estos días. Desde hace un par de semanas, para mi hija, ¡soy lo mas!, la más guapa, la más inteligente, la que lo sabe todo (de ahí viene el titulo) y lo que no, me lo invento. Pero es así, un día cualquiera te das cuenta que la visión de tu hija hacia a ti ha cambiado. Antes tenias a una niña graciosa que a todo el mundo sonreía, le tiraba los brazos a cualquiera y se iba con todo aquel que tuviera algo interesante que mostrarle, olvidándose de su madre, de su padre y del espíritu santo.

Ahora todo eso ha cambiado, (bueno… tampoco me quiero hacer yo aquí la guay, que depende quien hay delante la madre sigue sin existir), pero si estamos en petite comité, ¡soy la mas guay!. Pero me hace gracia ver como va sintiendo curiosidad por el mundo que le rodea, pregunta todo y cuando una respuesta no le parece del todo correcta busca tu complicidad.

Ahora, yo tengo que confesar que juego con ventaja y he aprendido a “pu**ar” a su señor padre. ¿Vosotras sabéis que divertido que es que el padre le diga cualquier cosa, yo le diga la contraria (incorrecta) y la niña la defienda como si esa fuera la verdad mas verdadera del mundo?. ¡Y a su padre eso le cabrea…! Jijijijiji.

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La verdad es que te da orgullo ver a una persona tan pequeña e indefensa intentar seguir tus pasos para ser como tú.

Os tengo que confesar que antes no es que no me sintiera querida por mi hija, que yo soy consciente de que ella me ha querido mucho siempre (o eso quiero pensar jijijiji) pero si que ahora veo que hay una complicidad, tenemos nuestros secretos, nuestra contraseña para irnos a dormir, nuestras risas…

Por suerte o por desgracia su papi esta en casa, ella ha pasado y pasa mucho tiempo con él mientras yo estoy en el trabajo y antes su papa era su papa. Puede que ahora cuando volvamos a la rutina y vea más al papi que a mí, vuelva todo a la normalidad y vuelva a ser una madre corriente jijijiji, pero hoy por hoy disfrutaré de ser una madre ¡super guay!

Y a vosotras, ¿os ha pasado que de repente vuestros hijos se han dado cuenta que tienen una mama hipermegaguay?

Amigas de siempre

Hoy quiero rendir un pequeño homenaje a esas amigas de toda la vida que no son madres, a parte de homenaje quiero pedirles perdón, mis conversaciónes han pasado de ser divertidas anécdotas de noche de chicas donde lo único que nos preocupaba era no ligar con el más feo de la discoteca, a que tipo de pañales son los más buenos… Y como dicen ellas como me ha cambiado la vida.. (por cierto yo siempre he utilizado dodot activity, pero me han dicho que los del lidl que son muy bueno)
Pues hoy estas líneas son para ellas, por las tardes de risas, por las de lloro, por ser amigas incondicionales pase lo que pase, por tratar a mi hija como una sobrina más, por todo eso y por más, gracias por estar dentro de mi vida aunque esta etapa no estamos en la misma liga.
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Y vosotras conservais amigas de toda la vida?

Tu momento

Lo primero quiero que leáis bien este post, no quiero que mal interpretéis mis palabras, simplemente quiero dar un punto de vista que hay que tener en cuenta en muchas ocasiones y a veces no somos conscientes de ello.

Nacemos, crecemos, buscamos nuestra pareja, nos casamos (o nos juntamos) y tenemos hijos! Ellos crecen y nosotros los vemos crecer hasta el momento que decimos adiós…(siempre lo he pensado, somos los sims de alguien, pero eso da para otro post :D)

Un hijo es el bien más deseado y preciado para una pareja, te da tanta alegría ver ese positivo que no eres realmente consciente de lo que ello conlleva.

Hoy os quiero hablar de alguien/algo que no tendría que entrar nunca en vuestras vidas… LA SOLEDAD

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A veces tomamos decisiones equivocadas, pero tenemos que ser consecuentes con nuestros actos.

Normalmente nos pasa más a las madres que a los padres que nos volcamos tanto, tanto en los hijos que nuestra vida propia desaparece, no tienes vida social más allá de un banco en un parque, una cola en el supermercado o una sala de espera en un pediatra. NO, esta muy bien que seas madre a tiempo completo, pero antes de ser madre tenéis una vida que tenéis que recuperar.

Os habéis parado a pensar lo egoísta que somos los hijos? ( Si, chic@s, somos padres, pero antes que padres fuimos hijos) vosotros creéis que vuestro hij@ con 17-18 años se va a quedar con sus padres porque por dedicarse única y exclusivamente a su educación abandonaron toda su vida? La respuesta creo que sería NO, por eso hoy te ánimo a que hagas aquellas cosas que solías hacer, y no digas no hay tiempo o no se puede, el día tiene 24 horas y a veces se hacen eternas :). Disfruta de TU momento, también tienes derecho!

Y tu, tienes vida social?

La importancia de la autoestima

Si me preguntan qué rasgos me gustaría que tuviese la personalidad de mi hijo el día de mañana, probablemente contestaría que fuese una buena persona, que tuviese sentido del humor y, sobre todo, que tuviese una alta autoestima. Creo que la autoestima, amor propio, quererse a uno mismo, como prefiráis llamarlo, es fundamental para ser feliz.

La baja autoestima es como una pantalla a través de la cual se ve todo distorsionado. Da igual lo nítido que sea lo que hay al otro lado, tú solo ves formas casi indescifrables que tu mente interpreta a su manera, a menudo de forma errónea. No importa lo lejos que puedan hacerte volar tus capacidades, aptitudes o valores, la baja autoestima es un grillete que te mantiene pegado al suelo, lamentándote por no poder liberarte. Yo, en ocasiones, tengo esa pantalla delante de los ojos, ese grillete ciñendo mi tobillo. No me importa reconocerlo, no creo que sea un motivo de vergüenza. Lo cierto es que con el paso de los años, cada vez menos. Pero sé lo que es, y se pasa mal. La inseguridad, la indecisión, el exceso de autocrítica, el sentimiento de culpabilidad “porque sí”, el menospreciar tus triunfos y la necesidad de confirmación ajena para darlos por válidos, son cosas que empañan la más perfecta de las vidas.

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No quiero eso para mi hijo. Prefiero menos capacidades y más autoestima, porque sé que si confía en él mismo las aprovechará al máximo. He buscado mucha información acerca de este tema en internet, con el fin de tener una orientación sobre cómo afrontarlo desde el punto de vista educativo cuando llegue el momento. Supongo que es especialmente difícil inculcar autoestima cuando te cuesta un poco tenerla, pero es algo que tengo que hacer, al menos en lo que a la parte familiar respecta, porque tengo claro que no es una tarea únicamente de la familia. Los educadores también cuentan.

De entre todos los consejos que he encontrado para potenciar la autoestima del niño, destacaría estos (que más o menos son de sentido común):

num1Alabar los logros del niño. Es un error quitarle importancia a los logros porque alcanzarlos sea “su obligación”. Eso sí, alabarlos en su justa medida, porque si nos pasamos el día aplaudiéndoles dejamos de ser creíbles y les confundimos. También tienen que aprender a formarse su propio criterio.

num2Dejarle que se equivoque. Creo que esto es clave, la sobreprotección en la infancia solo consigue adultos inseguros, frustrados e incapaces, que esperan que alguien venga a resolverles el problema de turno porque es lo que ha ocurrido siempre.

num3No criticar sus errores en público. Si hay que corregirle, mejor hacerlo en la intimidad para evitar que se sienta humillado.

 

num4Darle importancia a sus opiniones y escucharle con atención. Este punto me parece peliagudo, porque los niños de cierta edad reclaman mucha atención e interrumpen continuamente las conversaciones de los adultos. Me pregunto cuál será la mejor forma de hacerles entender que tienen que esperar sin hacer que se sientan ninguneados.

Y estas son las aportaciones que yo hago a la lista, basadas un poco en mi experiencia, cosas que he visto, etc.

num5No insultarle. Ésto, que en principio parece una obviedad, a mí me parece que no lo es tanto. El insulto “cariñoso” forma parte de nuestra cultura: gordito, cabezoncillo, orejitas, mofletes, gafitas, etc. (a ver, a un bebé te sale llamarle gordito y no pasa nada, me refiero a niños más mayores). Los padres no lo suelen hacer, pero puede que el entorno familiar sí que lo haga. Lo hacen sin mala intención, de acuerdo, pero no debemos olvidar que los niños perciben las cosas de otra forma y que están empezando a formar su autoconcepto, por ello, yo como madre trataría de evitarlo.

num6No colgarle etiquetas. Describir a un niño como nervioso, llorón, agresivo, miedoso, contestón, etc; es devolverle una imagen negativa sobre sí mismo y, sobre todo, sin aparente posibilidad de cambio. Se puede tener un comportamiento aislado x sin necesidad de ser x. Muchas veces lo hacemos inconscientemente, yo misma he usado la etiqueta “nervioso” con mi hijo alguna vez. Este es un consejo que también nos podemos aplicar los adultos para nosotros mismos. (:

num7Evitar las expectativas no realistas en el niño. Cuando los padres depositan en los niños expectativas que, muchas veces, ni siquiera son realistas, o quieren que sus hijos sean los mejores en todo, lo que están haciendo es ponerle metas que probablemente no alcanzarán, y eso hará que se frustren y se sientan menos válidos.

En mi caso creo que aún es pronto para aplicar algunas de estas cosas, y sinceramente, creo que la teoría es muy bonita, pero que el éxito de todas esas prácticas depende de muchos factores: paciencia, tendencias de tu personalidad, etc. A mí el tema de la sobreprotección, seguramente me va a costar controlarlo, y reconozco de paciencia no ando sobrada, pero bueno, haré todo lo posible por no perder de vista el objetivo. Creo que lo que se puede ganar si se alcanza, es mucho.

Sé que es un tema del que se ha hablado largo y tendido, y en realidad este post es un poco para condensar mis ideas en un sitio y verlo más claro, pero me gustaría saber vuestra opinión sobre el tema, si se os ocurre algo más con qué ampliar la lista, etc. También sé que hay varias maestras entre nuestras lectoras, sería un placer leer vuestro punto de vista!

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De madre primeriza a madre luchadora

Hoy es viernes, y ya sabéis que normalmente los viernes publicamos post que nos envían amigas lectoras de NBNB. Hoy traemos un post en el que Yoli nos cuenta su historia y la de la pequeña María. Las cuatro nos emocionamos leyéndolo, porque es triste y a la vez impactante ver cómo las circunstancias transforman a una madre primeriza cualquiera en una luchadora inbatible que puede con todo. Las Maris queremos enviarle a Yoli y a la pequeña María el abrazo más grande que se pueda imaginar. Ánimo campeonas.

Hola a tod@s!

En primer lugar daros las gracias por tener la ocasión de poder compartir mi experiencia con vosotros. Para mi es un gran paso que voy a dar. Os contaré cómo he pasado de ser madre primeriza y novata a ser una madre luchadora y un poco más fuerte (a veces no se consigue).

María quiso venir al mundo 25 días antes de lo previsto y sinceramente hacía pocos días que lo habíamos preparado todo! Casi me da algo cuando me puse de parto tan pronto. Lo bueno es que fue muy rápido (tres horitas) y salió bien (dolores y molestias aparte, claro). En casa la cosa no era tan bonita cómo la pintaban, sobretodo en el curso de preparación al parto… A mí no me subía la leche y ella cada vez quería comer más. Al final no pude darle el pecho y para mí fue un trauma bastante grande, pero tuve que concienciarme e ir asimilándolo.

A los 15 días, la peque seguía con la ictericia que nos dijeron que era normal en los bebés (maldita palabra!”Normal”….si, si). Su pediatra empezó a visitarla más a menudo porque, aparte de ese maldito color amarillento, no cogía peso como debería. Hasta que aquel martes 2 de Julio, nos envió a urgencias porque ya no la veía demasiado bien. Ese martes fue el peor día de mi vida. De hecho ya me he tenido que limpiar las lágrimas dos veces ahora mismo. Al entrar en urgencias ya me dijeron que la estaban esperando, no me gustó nada de nada. Y con razón.

A María le estaban fallando el hígado, riñón y al no funcionarle bien, se le estaba parando el corazón (cosa que casi se me para a mí cuando el médico nos lo dijo). Ver entrar y salir médicos de la habitación de urgencias donde estaba ella era horrible, pero peor fue cuando salían corriendo y llegaban con más aparatos. No sé cuánto tiempo pasó hasta que salieron a hablar con nosotros, sólo se que las palabras “ María está muy grave y nos la llevamos a la Uci para intentar estabilizarla” me cayeron como un jarro de agua fría. En ese momento el mundo se paró y sólo podía escuchar un pitido chirriante en mis oídos, nada más. Hasta que el médico volvió a entrar a decirnos que si la queríamos ver antes de llevársela….Jamás podré borrar esa imagen de mi mente. Un bebé de casi un mes lleno de cables y aparatos por todo su cuerpecito. Es la cosa más dura que hay. Nadie debería pasar por esto…no había manera de calmarme. Ni mi marido, ni las enfermeras, ni médicos. No podía creer lo que estaba pasando, no podía ser verdad.

Pero lo era y era lo peor que le puede pasar a una madre. Tampoco se el tiempo que pasó hasta que me dejaron verla y me explicaron lo que le habían hecho y lo que le harían. Mil pruebas, mil diagnósticos y mil horas eternas… Después de la trasfusión que le hicieron aquel mismo día, empezó a responder a los medicamentos y pasaron dos días más hasta que despertó y le pudieron quitar el tubito que tenía en la garganta y el oxigeno. Pobrecita mía, se quedó afónica. La primera vez que la escuché así, no podía dejar de abrazarla y llorar.

Total que iban pasando los días y los diagnósticos se iban reduciendo. Hasta que le pusieron un nombre a todo. Síndrome de Alagille. Cuando nos lo dijeron nos sonaba a chino, ¿qué narices era eso? Lo primero que nos aconsejaron era no mirar en internet…. Por qué no les haría caso! (recuerdo vuestro post LMH). Dentro de los muchos síntomas que presenta este síndrome, a María le falla el riñón, hígado y corazón. Tiene una vértebra en forma de mariposa y el iris estrellado, aunque estas dos cosas últimas no le afectan en nada. Sólo que confirma el síndrome.

¿Cómo afrontar algo así? A día de hoy pienso que me voy a despertar por la mañana y todo ha sido un mal sueño largo… ¿Cómo se puede sobrellevar que tu hija recién nacida esté rodeada de médicos, enfermeras, medicamentos y no de juguetes? ¿Esas imágenes cómo se pueden borrar de tu mente? Y a la pregunta, ¿por qué? ¿ Por qué a ella? ¿Por qué a nosotros?…. Aún busco una respuesta donde se que no la hay.

Es muy difícil de digerir. Creo que me costará meses o incluso años en llegar a hacerlo. Aunque llega el día en que dices, hay que luchar. Luchar por ella para que sea una niña feliz,  alegre y nunca vea su enfermedad como algo malo e injusto (que lo es pero ella no tiene que pasar por eso)

Después de 4 meses y de entrar y salir del hospital, se que María es muy feliz. Es alegre, divertida y tiene unas tremendas ganas de descubrir cosas y de vivir. Cada día se levanta con una sonrisa y con una energía tremenda. Cada día me la como a besos y abrazos, cada día doy gracias a los médicos por cómo se portan con nosotros y cómo la quieren. No sé si existirá Dios o a algún ser todopoderoso de esos que hablan, pero yo no creo. Jamás podré creer. ¿O alguien me puede explicar que si existe, porque pasa todo esto?. Lo siento, pero yo no doy gracias a Dios, doy gracias a los médicos. Y gracias a vosotras de nuevo por darme esta oportunidad. Podría estar horas escribiendo, pero no os quiero aburrir!!!

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Feliz día y Carpe diem!

¿Dónde queda nuestra vida de pareja cuando se tienen bebés?

¡Buenos días! Hoy, para celebrar que es viernes, tenemos estrella invitada: Sara (gracias Sara por tu aportación. Nos han encantado el post y los dibujos). Nos habla de un tema que aún no hemos tocado en el blog, y que tiene su importancia. ¡No os lo perdáis!

No sé a vosotras, pero yo no eché cuentas de lo que pasaba en mi seno marital hasta que a él le cambió un poco el humor y a mí también, para qué vamos a negarlo. Sí, sí, parece que solo y exclusivamente tenemos tiempo para ese ser al que hemos albergado durante 9 meses (algunas, como en mi caso, 9 meses y 10 días) en nuestro interior y que ahora tenemos entre nuestros brazos.

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Pasaban los días, semanas e incluso meses en los que no había otro mundo nada más que nuestro bebé. Cuando ya se va pasando un poco el shock de las primeras semanas, te vas recuperando del proceso del parto y tomas conciencia de tu alrededor, ves a una persona que antes era lo más importante en tu vida, tu amor verdadero y ves cómo se va adaptando (en mi caso incluso mejor que yo misma) a la paternidad. Ves cómo la coge entre sus grandes y fuertes brazos y piensas….. Joe, qué padrazo, pero…. ¿dónde quedó ese hombre atractivo que llenaba tus fantasías? ¿Dónde quedó esa pasión de la que hacíais alarde todas las noches? ¿Dónde quedó ese amor mundano del que tanto disfrutabais?…. La respuesta estaba en la cunita de al lado… Ahora solo había temor por despertarla, el agotamiento al acabar el día, el ahora no, que me duele la cabeza (famoso pero…. ¿quién no lo ha usado alguna vez?).

Pasaba el tiempo y dejabas aparcado eso tan importante como es, el amor de pareja….Conozco algunas amigas que incluso se han separado por haber enfriado ese amor y haber caído en una espiral sin fin de la que no han podido levantarse, nada más que destruir lo poquito que le quedaba a esa llamita del amor….

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En mi caso, me di cuenta a tiempo, tarde…. pero a tiempo de no ¡¡¡liarla!!! Y así vino mi segundo bebé…. fruto de nuestro amor renovado, del tiempo que volvíamos a tener para nuestro amor, eso sí…. otra vez al nacer nuestra segunda hija me volvió a pasar lo mismo (enfriamiento hormonal le llamo yo, porque se me quedan ¡¡¡congeladas!!!). En esta ocasión me costó mucho volver a ser la mujer y dejar de ser la madre….(a veces sigue costándome), ya no era lo mismo un hijo que dos, pero poco a poco…. con amor todo se supera.

Actualmente no es que sea Sodoma y Gomorra mi vida marital, pero ¡qué leche¡ ¡¡¡¡viva el amor!!!! porque fruto de ese amor tenemos el mayor tesoro que la vida nos puede dar… nuestros hijos.

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Venga chicas, opinad…. ¿os ha sucedido a vosotras también esto?

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