Demasiado tiempo libre

Si hay una frase que odio haciendo referencia a mi o a cualquier otra madre de mi alrededor es:

FLAMENCAS

Haciendo referencia a que pierde el tiempo por estar preparando una fiesta de cumpleaños para su hijo, o jugando a plastilina con el mismo o haciendo un disfraz para los reyes de la casa.

No creo que sea cuestión de tiempo, sino de prioridades. Para mi es más importante jugar con mi hija que doblar la ropa que tengo en la silla; la ropa va a permanecer allí de por vida, el tiempo con mi hija se va y no vuelve. Y lo mejor, que mi hija recordará las tardes que pasábamos juntas paseando, hablando, haciéndonos cosquillas…, no recordará lo limpia que estaba la ropa ni lo recogida que estaba la casa.

Cada uno emplea el tiempo en lo que más le reconforta, como he dicho antes, es cuestión de prioridad.

Así que por favor piso, que no se mire tanto lo que hacen los demás, y se mire más lo que hace cada una…

Ese tiempo libre del que hablan y se les llena la boca igual son noches desveladas cosiendo un vestido, o cocinando el plato favorito (mientras otras dicen: ¡si que tienes tiempo libre, paella un lunes!, eso mejor unas patatas fritas y un frankfurt y listo…) o haciendo manualidades.

heart-37458_640 copia

Benditas vacaciones

Ya está aquí agosto, el mes en el que muchos cogen las vacaciones… y mi menda no va a ser menos. El viernes que viene, no solo las voy a coger, si no que las voy a estrujar, a sobetear y a chuperretear, porque las estoy esperando como agua de mayo. Solo tengo una semana este mes, pero para mí equivale a algo así como un lustro, siete laaaaargos días en los que seguiré madrugando (porque Frikito es de esos niños a los que les gusta aprovechar la jornada), pero al menos mi despertador no va a ser una alarma infernal, si no que será la retahíla de palabrejas sin sentido de mi niño desde su cuna. Este año, desgraciadamente, mis vacaciones no coinciden con las de Frikencio, que ya las ha disfrutado, pero al menos pude pillar dos días en julio para poder marcarnos una escapadita a la playa y alejarnos de los calores avérnicos de Córdoba, y de paso que el gordito viese el mar, que por cierto, ya le va gustando algo más.

DSC_0027

* Estoy superando mi asco a la arena

El caso es que sé lo que me espera: relax cero. Veinticuatro horas al día con un niño de dos años y sin la ayuda de papi, prometen. La última vez que pasé tanto tiempo seguido con él fue hace un año (estaba en paro), cuando aún no era el atletista de fondo que es hoy y yo todavía le ganaba en una carrera. Os tengo que confesar que me da un poco de miedete, pero lo estoy deseando, porque por mi trabajo le veo muy poco y por muy estresante que sea, prefiero mil veces esa clase de estrés al de la rutina laboral (palabrita, que seguro que habrá quien no me crea).

Como solo tengo una semana, quiero organizarme para hacer varias cosas que me he propuesto:

todolist

check

Redecorar un poco la habitación de Frikito. Quiero darle un pequeño giro pero sin gastarme mucho dinero, así que intentaré ir a algunas tiendas low cost, compraré cuatro chorradas, alguna tela bonita, miraré estanterías en Ikea, etc. Ya os contaré.

check

Marcar la ropa para la guarde. Nos han dicho que toda la ropa debe llevar su nombre, así que aprovecharé estos días para hacer eso.

check

Pasear, pasear, pasear. En esta ciudad, esa actividad debe restringirse a determinadas horas, entre las 11:30 de la mañana y las 21:00 es mejor estar cerca de un aire acondicionado, pero como de todas formas tendré que madrugar…

check

Pintar con dedos. Compré pintura de dedos para Frikito hace unas semanas y aún ni la hemos abierto. A ver si durante esta semana «redecoramos» la casa.

check

Adelantar con el blog. Quiero subir algunos borradores, porque siempre ando con prisas de última hora y sin tiempo para nada.

No creáis que no soy realista. De todo lo que te propones hacer en vacaciones, suerte si haces la mitad, pero oye, si ni siquiera te pones metas, entonces es cuando no haces nada.

Si os soy sincera, estoy tan exhausta que invertiría un día entero en convertirme en un vegetal. Respirar y poco más. Tumbarme en una toalla y ver las nubes pasar. Ni leer, ni ver películas, ni usar la mente, solo vegetar. Quizá poner Telecinco y fijar la vista en la tele. Pero como tengo claro que eso no es posible y además en el fondo sé que no lo aguantaría, intentaré aprovechar el tiempo lo mejor que pueda, recargaré la batería y volveré con ganas de guerra. Eso espero.

Y vosotros ¿tenéis vacaciones? ¿Os habéis fijado metas? ¿También os dan ganas a veces de vegetar?